UNTA alerta reducción de 35% en superficie de siembra de granos básicos por incertidumbre y altos costos

La incertidumbre en la producción de granos básicos, los altos costos y la entrada de productos extranjeros subsidiados provocaron una reducción estimada de 35 por ciento en la superficie de siembra, lo que impacta en la pérdida de empleos rurales, menores contrataciones temporales y salarios precarios, alertó Álvaro López Ríos, secretario general de la Unión Nacional de Trabajadores Agrícolas (UNTA).

El dirigente señaló que la disminución en la producción de maíz, trigo y frijol genera una menor demanda de mano de obra, lo que deriva en desempleo y subempleo entre jornaleros agrícolas.

Explicó que las proyecciones para los ciclos primavera-verano y otoño-invierno anticipan una reducción cercana a 2.3 millones de hectáreas afectadas por la caída en la superficie cultivada.

Ante este escenario, López Ríos planteó la creación de un programa de empleo temporal para el sector rural, así como un seguro de desempleo para jornaleros agrícolas. También propuso revisar la inclusión de los granos básicos dentro del T-MEC y evaluar prácticas de competencia desleal y dumping que afectan a productores nacionales.

Advirtió que, de no atenderse esta problemática, podrían incrementarse fenómenos como la migración interna y la incorporación de trabajadores rurales a actividades delictivas.

“Este conjunto de medidas son necesarias frente al desastre provocado por la ausencia de políticas públicas que contribuyeron a la pérdida de autosuficiencia y la soberanía alimentaria”, señaló.

El dirigente de la UNTA indicó que entidades como Chiapas, Veracruz y Oaxaca concentran una mayor cantidad de trabajadores agrícolas, mientras que estados como Sinaloa, Michoacán, Jalisco y Baja California tienen mayor demanda de agricultura comercial y mejores salarios promedio.

También señaló que existe un rezago histórico en las condiciones laborales del campo. De acuerdo con datos de la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos (Conasami), un trabajador eventual formal afiliado al IMSS percibe alrededor de 356 pesos diarios, mientras que más de 94 por ciento de los trabajadores eventuales del campo no cuentan con seguridad social.

La UNTA estimó que en México existen entre 2.3 y 3 millones de jornaleras y jornaleros agrícolas. En Baja California, de acuerdo con datos del Censo Agropecuario del INEGI, se contabilizan más de 103 mil puestos de trabajo eventuales y cerca de 12 mil trabajadores permanentes.

En la región de San Quintín, una de las zonas agrícolas más tecnificadas del país, se concentra una población superior a 47 mil jornaleros agrícolas, entre hombres y mujeres.