Impulsan iniciativa para reconocer asistencia médica para morir en Ciudad de México

La organización Por el Derecho a Morir con Dignidad (DMD) y la asociación Libertad para Morir presentaron la Iniciativa Ciudadana para garantizar el Derecho a la Asistencia Médica para Morir en la Ciudad de México, durante un conversatorio en el que especialistas en bioética, medicina, filosofía, derecho, pacientes y representantes de la sociedad civil analizaron los alcances de la propuesta.

La iniciativa plantea que personas con enfermedades graves e incurables, que enfrenten sufrimiento físico o psíquico considerado intolerable, puedan acceder a la asistencia médica para morir mediante una decisión libre, informada y voluntaria, bajo un procedimiento regulado con salvaguardas médicas, éticas y jurídicas.

Durante el encuentro, la presidenta de DMD, Amparo Espinosa, señaló que la propuesta reconoce la autonomía de las personas para decidir sobre el final de su vida y amplía las opciones de atención, sin sustituir los cuidados paliativos.

La presidenta de Libertad para Morir, Asunción Álvarez del Río, explicó que la asistencia médica para morir representa una alternativa para quienes, aun con atención médica y cuidados paliativos, continúan enfrentando un sufrimiento insoportable.

“La muerte digna significa respetar la voluntad de cada persona y ofrecer todas las alternativas para evitar el sufrimiento innecesario”, afirmó.

El especialista en bioética Jorge Linares destacó que la iniciativa diferencia entre eutanasia y suicidio médicamente asistido, además de establecer controles para garantizar que la decisión corresponda exclusivamente a la persona solicitante.

“La solicitud siempre parte del paciente; es una decisión libre, consciente y plenamente voluntaria”, indicó.

Durante el conversatorio también participó Eduardo Sacristán Ruiz Funes, filósofo, bioeticista y defensor de derechos humanos, quien vive con Esclerosis Lateral Primaria, enfermedad neurodegenerativa progresiva que ha limitado su movilidad.

“No estoy dispuesto a vivir totalmente inmóvil y depender absolutamente de otras personas. Para mí, eso ya no sería una vida digna”, expresó.

Los participantes señalaron que la propuesta contempla medidas como la valoración del médico tratante, la revisión por un segundo médico independiente, la intervención de un comité evaluador, el consentimiento informado y el reconocimiento de la objeción de conciencia individual.

Para que la iniciativa pueda ser discutida por el Congreso de la Ciudad de México requiere reunir 20 mil firmas ciudadanas, equivalentes al 0.25 por ciento del padrón electoral capitalino.