Turismo regenerativo gana terreno como nuevo paradigma global y apunta a México

El turismo regenerativo, modelo que busca restaurar ecosistemas y fortalecer el vínculo entre visitantes y comunidades locales, fue el eje central del V Congreso Internacional “Perspectivas Turísticas: Hacia un Nuevo Horizonte”, celebrado en Universidad Nacional de San Agustín de Arequipa, Perú, con la participación de investigadores de Portugal, Estados Unidos, Chile, Colombia y el país anfitrión.

Investigadores señalan que México, que recibió cerca de 45 millones de turistas internacionales en 2024, se posiciona como el sexto destino más visitado del mundo y, al mismo tiempo, enfrenta riesgos ecológicos derivados del turismo de masas.

La academia peruana informó que este modelo trasciende la sostenibilidad tradicional: busca que las comunidades sean actoras activas del proceso turístico y que los visitantes experimenten un impacto positivo en el entorno, no solo un consumo pasajero.

Esta dinámica podría responder a retos que también están vigentes en México, donde más del 80 % de los viajeros estaría dispuesto a pagar más por hospedajes con prácticas sustentables.

En México, el sector turístico representa alrededor del 8 % del PIB y emplea a millones de personas. No obstante, los efectos negativos del turismo tradicional, como el deterioro de ecosistemas costeros o el desplazamiento de comunidades locales, se evidencian en múltiples destinos.

El turismo regenerativo ofrece una alternativa para reconectar el desarrollo rural, la conservación y la experiencia turística.

Por ejemplo, la iniciativa legislativa para reformar el artículo 3 de la Ley General de Turismo en México plantea incluir el turismo comunitario regenerativo como estrategia nacional para conservar ecosistemas y fortalecer economías locales. Si se aplica con éxito, esto podría ofrecer un nuevo modelo viable para zonas rurales, indígenas o de alto valor ecológico.

Sin embargo, la transición no está exenta de retos: los expertos advierten que el éxito de este modelo exige una participación auténtica de las comunidades, mecanismos de gobernanza claros y capacidades locales para diseñar experiencias que generen verdaderos impactos.
Analistas destacan que este “turismo regenerativo” debe contribuir a que el lugar pueda “ser más sí mismo”.
La puerta está abierta: México ya registra cifras alentadoras de visitantes internacionales e interés en turismo sustentable.

Ahora debe definir cómo diseñar y operacionalizar modelos regenerativos que generen valor social, cultural, ambiental y económico.

El Congreso en Arequipa apunta a que la academia, los gobiernos y la industria trabajen juntos para que el turismo del futuro combine respeto, regeneración y experiencia.