Sonora transforma su campo con cultivos que ahorran agua y ganan más

La reconversión productiva en Sonora no es una medida de emergencia; es una política estructural orientada al bienestar de quienes hacen producir la tierra

Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural | 28 de mayo de 2026

Desde la perspectiva técnica y económica, apostar por cultivos oleaginosos (como cártamo, canola y girasol) trae beneficios inmediatos

Producir de manera sostenible, rentable y competitiva es un reto que las productoras y los productores agrícolas mexicanos enfrentan todos los días en el surco. Las sequías recurrentes y la baja en el almacenamiento de las presas exigen soluciones de fondo, no parches pasajeros.

Por eso, en los valles del Yaqui y Mayo, el campo sonorense está demostrando su resiliencia a través de la reconversión productiva: una estrategia voluntaria e inteligente donde se sustituyen los cultivos tradicionales por opciones que se adaptan mejor al clima actual, usan menos agua y dejan más dinero en los bolsillos de las familias del campo.

La fuerza del cambio en números

Durante el ciclo Otoño-Invierno 2025–2026, lo que antes era suelo destinado al trigo se transformó en 32 mil 311 hectáreas de cultivos más fuertes y resilientes ante la escasez hídrica:

🌻 Cártamo: 31,340 hectáreas establecidas.

🌾 Canola: 658 hectáreas en fase de validación.

☀️ Girasol: 313 hectáreas pintando el paisaje sonorense.

El Gobierno de México acompaña tu esfuerzo: Para hacer posible este cambio sin arriesgar el patrimonio de las familias del campo, la Secretaría de Agricultura (AGRICULTURA) ha invertido un total histórico de 150.5 millones de pesos para apoyar a:

  • Ciclo 2024-2025: 549 productoras y productores con una superficie de 14 mil 580 hectáreas, con un monto de 72 millones 900 mil 853 pesos.
  • Ciclo 2025-2026: 655 productoras y productores una superficie de 15 mil 520 hectáreas, con una inversión de 77 millones 600 mil 787 pesos.

¿Por qué la reconversión es un ganar-ganar?

Juan Manuel González Alvarado, titular de la Representación de AGRICULTURA en la entidad, explica que desde la perspectiva técnica y económica, apostar por cultivos oleaginosos (como cártamo, canola y girasol) trae beneficios inmediatos:

Beneficios para el campo:

  • Menos agua: Reduce la lámina de riego necesaria por hectárea.
  • Protección al suelo: Mantiene la productividad agrícola en condiciones climáticas adversas.
  • Alivio hídrico: Disminuye la presión de demanda sobre los distritos de riego.

Beneficios en el bolsillo:

  • Venta garantizada: Existe una demanda constante por parte de la industria de aceites y alimentos.
  • Mejores precios: Mayor estabilidad en el mercado comparado con granos tradicionales.
  • Soberanía alimentaria: Sustituye importaciones con productos 100% mexicanos. 

El esfuerzo del campo sonorense va más allá de las oleaginosas tradicionales, incursionando con éxito en mercados especializados de alta rentabilidad:

  • Trigo sarraceno (piloto): Una alternativa no convencional de ciclo corto y bajo requerimiento de agua. Se utiliza para producir harina libre de gluten, un producto con alta demanda y valor agregado en mercados europeos.
  • Canola de alto rendimiento: En este ciclo se obtuvieron rendimientos promedio de 2.55 toneladas por hectárea, una cifra altamente competitiva que demuestra la excelente adaptación agroclimática del cultivo en la región.

Una estrategia con visión de futuro

En este Segundo Piso de la Cuarta Transformación, la reconversión productiva en Sonora no es una medida de emergencia; es una política estructural orientada al bienestar de quienes hacen producir la tierra. Validando los cultivos primero en el campo antes de su masificación, se reduce el riesgo para las y los productores.

Alineando el sudor de nuestra gente con las necesidades del mercado y el cuidado del agua, garantizamos un campo mexicano sostenible, rentable y con un futuro seguro para las próximas generaciones. ¡El campo no se detiene!

Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER)