
Se impulsa un nuevo esquema de apoyo para fortalecer el ingreso de productores de maíz blanco
El Gobierno de México, en coordinación con los estados de Guanajuato, Jalisco y Michoacán, anunció un nuevo respaldo económico destinado a mejorar el ingreso de quienes producen maíz blanco en la región del Bajío.
La medida forma parte de una estrategia más amplia que busca responder a la presión global que enfrenta el mercado del maíz debido a la volatilidad de precios internacionales, afectada por condiciones climáticas, variaciones en la demanda global y ajustes en las políticas comerciales de los principales países productores.
A lo largo de 2025, el precio internacional del maíz ha registrado una caída aproximada del 21 por ciento en pesos, ubicándose en los niveles más bajos desde 2017.
Ante este escenario, las autoridades federales y estatales, junto con representantes de organizaciones agrícolas, alcanzaron un acuerdo para otorgar un apoyo complementario de 950 pesos por tonelada de maíz blanco.
De este monto, 800 pesos provienen del Gobierno federal y 150 de los gobiernos estatales. La decisión se concretó el 29 de octubre tras un diálogo sostenido en la Secretaría de Gobernación.
El esquema beneficiará a cerca de 100 mil productoras y productores, un sector que representa 98 por ciento del total dedicado al maíz blanco en el Bajío.
El apoyo se dirige principalmente a pequeños y medianos agricultores que trabajan superficies de hasta 20 hectáreas, lo que busca equilibrar las condiciones en un mercado global cada vez más competitivo.
Esta acción se alinea con las políticas de soberanía alimentaria impulsadas por México, orientadas a aumentar la producción nacional de alimentos, reducir la pobreza extrema, avanzar hacia la sostenibilidad agrícola y optimizar el uso de recursos naturales.
Además del incentivo por tonelada, el acuerdo integra el programa Cosechando Soberanía, que ofrece créditos con tasas preferenciales de 8.5 por ciento anual y acceso a seguros agropecuarios.
Originalmente destinado a beneficiarios de los programas del Bienestar de la Secretaría de Agricultura, el programa ahora se amplía para incluir a productores de maíz blanco, respondiendo a las demandas de las organizaciones agrícolas.
Como parte del esfuerzo integral de ordenamiento del mercado, se creó también el Sistema Mexicano de Ordenamiento del Mercado y Comercialización del Maíz, cuyo objetivo es establecer reglas claras, precios de referencia y mecanismos de comercialización más directos entre productores e industria.
En este marco, se definió una base de comercialización que incluye una base estandarizada de 143 dólares por tonelada, una base regional máxima de 38 dólares y una base mínima garantizada para el productor de 105 dólares por tonelada, la más alta registrada en la última década.
Con estas acciones, México refuerza su compromiso con la estabilidad económica del sector agrícola y con la construcción de un sistema alimentario más sólido y resiliente,







