
San Miguel conquista al mundo
San Miguel de Allende fue reconocida como la ciudad número uno del mundo en los World’s Best Awards 2026 de Travel + Leisure, gracias a su riqueza histórica, sus calles empedradas, su arquitectura colonial, su escena gastronómica internacional y una oferta cultural que la mantiene como uno de los destinos más atractivos de México.
La ciudad guanajuatense, fundada en el siglo XVI y declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2008, volvió a colocarse en la cima de las preferencias de viajeros internacionales, quienes destacaron su ambiente cosmopolita sin perder su identidad mexicana.
De acuerdo con la publicación especializada en viajes, San Miguel de Allende sobresale por la conservación de su traza urbana, sus callejones, plazas, hoteles boutique, galerías, mercados de artesanías, restaurantes de autor y espacios dedicados al arte, la moda, la coctelería y la cultura local.
Entre los atractivos más valorados se encuentran el Jardín Allende y la Parroquia de San Miguel Arcángel, uno de los símbolos arquitectónicos más reconocibles del país. La zona centro también concentra actividades tradicionales como serenatas, callejoneadas, propuestas matrimoniales, recorridos turísticos y celebraciones populares.
La guía de Travel + Leisure recomienda hospedajes como Casa de Sierra Nevada, A Belmond Hotel, Rosewood San Miguel de Allende, La Valise San Miguel de Allende y Casa 1810 Hotel Boutique, todos ubicados cerca del centro histórico y reconocidos por combinar lujo, diseño y servicio personalizado.
La oferta gastronómica también fue uno de los factores que impulsó el reconocimiento. Restaurantes, panaderías, bares y terrazas forman parte de una escena culinaria que atrae a visitantes nacionales y extranjeros. Entre los espacios mencionados destacan Bekeb, Tostévere, Panina, Chocolates y Churros San Agustín, así como cafeterías y restaurantes con vistas panorámicas de la ciudad.
Además de su centro histórico, San Miguel de Allende se ha consolidado como una puerta de entrada a experiencias enológicas, con viñedos cercanos como Cuna de Tierra y Dos Búhos. La región vive un crecimiento en la producción de vino y ha sumado recorridos, catas y experiencias gastronómicas vinculadas al turismo de lujo.
La ciudad también mantiene una fuerte actividad artesanal y artística. El Mercado de Artesanías, los talleres de mojigangas, las galerías, las boutiques de diseño y espacios como Fábrica La Aurora refuerzan su imagen como destino creativo, donde conviven tradición popular, arte contemporáneo y propuestas de diseño mexicano.
Travel + Leisure también destacó experiencias de descanso como los Baños Mayas, un conjunto de albercas minerales al aire libre y subterráneas, así como la posibilidad de recorrer la ciudad a pie, aunque recomendó calzado cómodo por sus calles empedradas y pendientes.
San Miguel de Allende puede visitarse durante todo el año. La temporada seca, de noviembre a abril, suele atraer más turistas, mientras que los meses de marzo, abril, octubre y noviembre son recomendados por ofrecer buen clima, menor afluencia y mejores oportunidades de reserva.
Con este nuevo reconocimiento internacional, San Miguel de Allende reafirma su lugar como uno de los grandes destinos de México: una ciudad que combina historia, hospitalidad, arte, gastronomía y una atmósfera que sigue conquistando al turismo mundial.







