Para el mal de amores, solo ven, respira, y toma un buen tequila

Hoy conmemoramos por primera vez el Día Nacional del Tequila, fecha que reconoce el impacto cultural e histórico de esta bebida cuya producción y comercialización genera empleo para miles de familias productoras.

Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural | 24 de julio de 2026

Fue en el siglo XVI cuando el estado de Jalisco vio nacer el tequila como resultado del sincretismo entre la cultura indígena y la española

Uno de los productos más representativos de México en el mundo es sin duda el tequila. Este destilado de agave es digno embajador de nuestra cultura y tradiciones, en donde la cálida experiencia gustativa que transmite nos transporta al patrimonio tequilero del país.

En él se mezclan los sabores del campo, pasando por notas dulces, terrosas y herbales, para avanzar con fuerza a sabores más complejos e intensos, dependiendo del tiempo en barrica, que pueden ser cítricos, florales, a vainilla, caramelo, canela o madera.

Hoy conmemoramos por primera vez el Día Nacional del Tequila, fecha que reconoce el impacto cultural e histórico de esta bebida cuya producción y comercialización genera empleo para miles de familias productoras.

Con su esfuerzo, hicieron posible que al cierre de 2025 se exportaran 397.1 millones de litros de tequila, cifra superior a los 392.9 millones de litros registrados en 2024 y a los 377.5 millones de litros de 2023, lo que representó un incremento consolidado del 5.2% e ingresos por poco más de 11 mil 697 millones de dólares durante los tres años. 

¿Sabías que el tequila se elabora a partir del agave azul? Una suculenta gigante de hojas carnosas largas de color verde azulado originaria de México. Esta puede tardar hasta 10 años en crecer y solo florece una vez en su vida.

Fue en el siglo XVI cuando el estado de Jalisco vio nacer el tequila como resultado del sincretismo entre la cultura indígena y la española, que con la introducción de los procesos de destilación árabe e hispano, hizo posible, a partir de los fermentados del agave, como el pulque, darle paso al mezcal y, finalmente, al preciado tequila.

Se utilizan los mejores agaves y la fuerza y energía de los jimadores, o productores de agave, que desde las primeras horas de la mañana ponen manos a la obra para cortar las pencas u hojas y dejar expuesto el centro, llamado “piña”. Y es así como en los campos agaveros comienza el proceso de producción del tequila, el cual consta de los siguientes pasos:

  1. Jima y cosecha: Se extrae el centro del agave o “piña”, que llega a pesar entre 25 y 50 kilogramos.
  2. Cocción: Se cuecen las piñas para transformar los almidones en azúcares fermentables.
  3. Machacado: Se exprime la piña para extraer el mosto o el jugo rico en azúcares.
  4. Fermentación: El mosto se pone en tinas o tanques de acero y se le añaden levaduras.
  5. Destilación: Se calienta el líquido fermentado para evaporar el alcohol, separarlo del agua y concentrarlo.
  6. Maduración y añejamiento: El líquido se reposa en barricas de roble. Dependiendo del tiempo se obtienen los distintos tipos de tequila.  

El tequila es un producto que tiene denominación de origen, lo que garantiza su calidad y autenticidad como una bebida mexicana emblemática. En conjunto Jalisco, Guanajuato y Michoacán aportan alrededor del  90 por ciento de la producción nacional.

Así que, no olvides que “para el mal de amores y olvidar rencores, solo ven, respira, y ¡toma un buen tequila!”

Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER)