
López Obrador condena operación contra Venezuela y advierte a Trump sobre riesgos de la imposición
Andrés Manuel López Obrador, quien afirmó encontrarse retirado de la política, emitió un pronunciamiento en el que condenó lo que calificó como un “atentado prepotente a la soberanía del pueblo de Venezuela” y el “secuestro” del presidente Nicolás Maduro, en el marco de la operación militar impulsada por el gobierno de Estados Unidos.
En su mensaje, el exmandatario mexicano sostuvo que sus “convicciones libertarias” le impiden guardar silencio frente a una acción que, dijo, contradice los principios del derecho internacional y la convivencia pacífica entre naciones.
López Obrador exhortó directamente al presidente Donald Trump a no actuar bajo la lógica del triunfo inmediato ni escuchar, según sus palabras, “el canto de las sirenas”.
Le pidió “mandar al carajo a los halcones” y conducirse con “juicio práctico”, al advertir que “la efímera victoria de hoy puede ser la contundente derrota del mañana” y que “la política no es imposición”.
Recordó la máxima juarista de que “el respeto al derecho ajeno es la paz”, al tiempo que reiteró su identidad como mexicano y latinoamericano y expresó su respaldo a la presidenta Claudia Sheinbaum. “Por ahora no le mando un abrazo”, concluyó.
El posicionamiento de López Obrador ocurre en un contexto donde su trayectoria diplomática frente a Venezuela ha sido marcada por el principio de no intervención y autodeterminación de los pueblos, eje de la llamada Doctrina Estrada, que su gobierno retomó como rector de la política exterior.
Durante su administración, México mantuvo relaciones diplomáticas con el gobierno de Nicolás Maduro, evitó el reconocimiento de gobiernos paralelos y se distanció de declaraciones colectivas de confrontación política en foros regionales.
En 2021, México fungió como sede y facilitador del diálogo político entre el gobierno venezolano y sectores de la oposición —con acompañamiento noruego—, bajo el argumento de privilegiar la negociación y las soluciones pacíficas. Asimismo, el país sostuvo su participación en la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) con un llamado recurrente a resolver controversias por la vía diplomática y a preservar a América Latina y el Caribe como zona de paz.
A lo largo de su mandato, López Obrador evitó descalificaciones personales hacia Nicolás Maduro y sostuvo una relación institucional basada en el respeto formal entre gobiernos, aunque en múltiples ocasiones subrayó que México no interfiere en la política interna de otros países.
Analistas consultados han señalado que la postura expresada ahora es consistente con su línea histórica de crítica a las intervenciones militares y a cualquier intento de tutela externa sobre naciones soberanas.
El mensaje difundido por el exmandatario se suma a las reacciones emitidas desde distintos actores políticos y diplomáticos de la región, en medio de un escenario de alta tensión internacional y debates sobre las implicaciones jurídicas, humanitarias y geopolíticas de la operación emprendida por Estados Unidos en territorio venezolano.
La evolución del conflicto y las gestiones multilaterales en curso mantienen abierto el rumbo de la discusión regional.







