
Impulsa México impulsa dieta saludable para fortalecer defensas en invierno y apoyar al campo
En esta temporada de otoño e invierno, las bajas temperaturas ponen a prueba el sistema inmunológico. Frente a este reto, México promueve el consumo de alimentos frescos y naturales como una herramienta esencial para la salud y la soberanía alimentaria.
La vitamina C, también conocida como ácido ascórbico, es clave para reforzar el sistema inmunológico, reparar tejidos, formar colágeno y favorecer la absorción de hierro. Además, actúa como antioxidante natural y ayuda a prevenir infecciones respiratorias comunes durante los meses fríos.
Sin embargo, el cuerpo humano no produce ni almacena vitamina C, por lo que su consumo diario a través de frutas y verduras resulta indispensable.
De acuerdo con la revista The Lancet Global Health, más de 4 mil millones de personas en el mundo (53 %) no consumen la cantidad mínima recomendada de vitamina C.
En México, estudios recientes señalan que entre el 14 % y el 27 % de las mujeres presentan una ingesta insuficiente de este nutriente, según datos de la investigación Dietary Vitamin C Intake in Mexican Women (ScienceDirect, 2025).
Esta deficiencia impacta directamente la salud pública, sobre todo en sectores vulnerables, niños y adultos mayores.
Consumir alimentos frescos producidos en México tiene un doble beneficio: fortalece la salud de las familias y apoya la economía del campo.
Entre los alimentos ricos en vitamina C que destacan por su disponibilidad nacional se encuentran:
Frutas: guayaba, mango, papaya, piña, kiwi, melón, fresas, frambuesas, moras, naranja, toronja y limón.
Verduras: brócoli, pimientos rojos y verdes, espinaca, col, jitomate y papa.
Estos productos, cultivados por miles de productores mexicanos, fortalecen la soberanía alimentaria y garantizan una alimentación nutritiva y accesible para todos.
El fomento al consumo de productos del campo mexicano no solo impulsa la nutrición y la salud, sino que también fortalece las cadenas de producción agrícola, genera empleo y promueve prácticas sostenibles.
Cada fruta y verdura que llega del campo a la mesa representa un eslabón en la construcción de un país más saludable y más justo.







