El camino hacia un campo fértil y sostenible

Con innovación, tecnología hídrica y prácticas sostenibles, el campo mexicano se transforma para devolverle la vitalidad a nuestros suelos

Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural | 17 de junio de 2026

En el Día Mundial de la Lucha contra la Desertificación y la Sequía, la nueva Secretaría de Agricultura celebra la resiliencia de la naturaleza y el esfuerzo de las comunidades que trabajan día con día para devolverle la vida, el agua y la productividad

El suelo es el origen de todo lo que nos nutre. Aunque hoy enfrentamos el gran reto de la desertificación y la sequía debido a actividades como la tala, la minería o el sobrepastoreo, también estamos ante una oportunidad histórica: la de transformar nuestra relación con la tierra y regenerar su vitalidad.

Este 17 de junio, en el Día Mundial de la Lucha contra la Desertificación y la Sequía, la nueva Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural celebra la resiliencia de la naturaleza y, sobre todo, el esfuerzo de las comunidades que trabajan día con día para devolverle la vida, el agua y la productividad a nuestros campos. ¡El futuro de la tierra está en nuestras manos y ya lo estamos construyendo!

De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas (ONU), más de 2,000 millones de personas viven en ecosistemas de zonas secas y hasta el 50% de los pastizales del mundo necesitan de nuestra atención y restauración.

Lejos de desmotivarnos, estas cifras nos impulsan a actuar con mayor fuerza para proteger la biodiversidad, asegurar el sustento rural y frenar el cambio climático.

México actúa: agua, semillas y cultivos más resilientes

Para proteger nuestras regiones agrícolas y garantizar que los alimentos sigan llegando a cada mesa, el Gobierno de México ha implementado acciones concretas como el Plan Nacional Hídrico 2024-2030. A través de este proyecto, demostramos que con voluntad y tecnología es posible asegurar el agua para las próximas generaciones mediante tres grandes soluciones:

  1. La clave está en la eficiencia. Gracias a la inversión en infraestructura, estamos tecnificando más de 200 mil hectáreas de riego, lo que permite optimizar cada gota, aumentar la productividad de la tierra y mejorar la calidad de vida de 225 mil familias.
  2. La ciencia y la naturaleza se alían. Estamos impulsando el uso de variedades de semillas adaptadas a condiciones de baja disponibilidad de agua. Estas semillas resisten las temporadas secas y mantienen rendimientos estables, brindando tranquilidad y certidumbre a nuestros productores.
  3. La reconversión productiva nos permite transitar hacia cultivos que consumen menos agua. De esta manera, mantenemos activa la economía agrícola en las zonas más vulnerables, protegemos el ingreso de las familias rurales y le damos un respiro al suelo para que recupere sus nutrientes.  

Comunidad y conocimiento en favor de la tierra

El manejo sostenible del suelo y del agua se fortalece gracias a las Escuelas de Campo (ECAs), donde el conocimiento tradicional y el enfoque agroecológico se encuentran.

En estos espacios de aprendizaje, las y los productores adoptan prácticas sostenibles que cuidan el entorno, demuestran que la agricultura y la conservación van de la mano, y regeneran la salud de nuestras parcelas.

Cada árbol plantado, cada técnica de riego mejorada y cada práctica agroecológica nos acercan a un México más verde y próspero. La batalla contra la sequía la estamos ganando juntas y juntos, con innovación, trabajo en equipo y un profundo amor por nuestra tierra. ¡Proteger la tierra, es proteger nuestro futuro!

Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER)