Certidumbre comercial, clave para el futuro del sector pecuario mexicano ante revisión del T-MEC

En un contexto global marcado por tensiones comerciales y altas presiones en los mercados agroalimentarios, productores y autoridades mexicanas hicieron un llamado a fortalecer la estabilidad que aporta el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), especialmente para el sector pecuario, uno de los motores estratégicos de la economía nacional.

Durante el Foro de Análisis de la Industria Alimentaria Animal 2025, organizado por el Consejo Nacional de Fabricantes de Alimentos Balanceados y de la Nutrición Animal (CONAFAB), especialistas del sector público y privado discutieron los riesgos que representan los cambios regulatorios y las restricciones comerciales para la producción de proteína animal en el país.

El presidente de CONAFAB, José Luis Munguía, destacó que la industria pecuaria mexicana ha logrado mantenerse dinámica pese a la volatilidad internacional y al encarecimiento de insumos clave como el maíz y la soya, esenciales para la elaboración de alimentos balanceados.

Sin embargo, advirtió que los mayores costos han ejercido presión directa en los precios de la carne, los lácteos y el huevo, productos que conforman la base proteica de la dieta en México y en numerosas regiones del mundo.

De acuerdo con proyecciones del sector, la producción nacional de alimentos balanceados podría alcanzar las 41.883 millones de toneladas en 2025, un incremento del 2% respecto al año anterior, lo que mostraría la capacidad de la industria para seguir creciendo aún en medio de la incertidumbre.

Durante el encuentro, las organizaciones de porcicultores, avicultores y ganaderos coincidieron en la urgencia de mantener el acceso libre a materias primas estratégicas, evitando nuevas barreras arancelarias o no arancelarias que pudieran afectar el comercio entre los países de América del Norte. Alertaron que cualquier freno al libre flujo de granos y oleaginosas pondría en riesgo no solo la competitividad de la cadena productiva, sino también la seguridad alimentaria de México y de la región.

La discusión ocurre en un momento crítico en el que la cooperación trilateral es fundamental para atender desafíos globales como la inflación alimentaria, el cambio climático y la disponibilidad de recursos agropecuarios.

Garantizar reglas claras y sostenibles en el marco del T-MEC se ha convertido en una prioridad para sostener la producción pecuaria que abastece tanto a los mercados nacionales como a los estadounidenses y canadienses.

El foro concluyó con un mensaje contundente: preservar la certidumbre en el comercio internacional es indispensable para que la industria pecuaria continúe generando empleo, riqueza y alimentos accesibles para millones de personas en México y más allá de sus fronteras.