Actividades primarias toman la delantera y empujan el crecimiento económico con un sólido 3.5% en el tercer trimestre de 2025

En medio de un año marcado por la recuperación tras la intensa sequía que golpeó al país, el campo mexicano volvió a demostrar su resiliencia. Durante el tercer trimestre de 2025, las actividades primarias no sólo resistieron, sino que se convirtieron en el motor más dinámico de la economía nacional.

Según datos del Producto Interno Bruto (PIB) publicados por el INEGI, el sector primario registró un crecimiento interanual de 2.9%, superando ampliamente el avance de 1% observado en las actividades terciarias. Con cifras desestacionalizadas, el impulso del campo fue aún más notable: un crecimiento trimestral de 3.5%, posicionándolo como el único sector con una inercia claramente ascendente.

Aunque su participación en la producción total del país es de 3.2%, este repunte permitió compensar parcialmente la contracción del sector secundario, atenuando el impacto en la economía general.

La agricultura, protagonista indiscutible

En la composición del PIB primario a precios corrientes, la agricultura concentró 62% del valor total del sector, seguida por la cría y explotación de animales con 34%. Actividades como el aprovechamiento forestal (2.6%), la pesca y captura (0.8%) y los servicios relacionados (0.6%) completaron el panorama productivo.

Pero más allá de los porcentajes, lo relevante fue la intensidad de la actividad agropecuaria. De acuerdo con el Índice de Volumen Físico (IVF) Agropecuario de la DGSIAP, el sector registró un incremento de 10.8% respecto al trimestre anterior y de 2.6% frente al mismo periodo de 2024. Esto revela un campo en plena reactivación.

Los cultivos que encendieron el impulso

El dinamismo provino, en gran medida, de productos agroindustriales y de grano. Entre los cultivos que más aportaron al avance destacan:

  • Agave (+3.36 puntos), impulsado por la creciente demanda nacional e internacional.
  • Caña de azúcar (+2.06)
  • Maíz grano (+1.58)
  • Sorgo, garbanzo y cebada con contribuciones relevantes.

Los cultivos hortofrutícolas también brillaron. El chile verde, con un aporte de 2.09 puntos, encabezó la lista, seguido por la manzana, sandía y tuna. A ello se sumó el repunte en forrajes como avena y maíz forrajero, fundamentales para la actividad pecuaria.

Impulso pecuario: carne, huevo y leche al alza

El sector pecuario no se quedó atrás. Frente al tercer trimestre de 2024, se observaron incrementos en:

  • Carne de ave (+1.89 puntos)
  • Carne de porcino (+1.66)
  • Carne de bovino (+0.99)
  • Huevo de gallina (+0.63)
  • Leche de bovino (+0.31)

Este crecimiento fue posible gracias a la mayor disponibilidad de forrajes, un factor decisivo tras la crisis hídrica del año previo.

Un campo que sostiene al país

Los datos del INEGI confirman una tendencia clara: el campo mexicano atraviesa una etapa de fortalecimiento. Su desempeño no sólo impulsa al PIB, sino que sostiene la soberanía alimentaria y el bienestar de miles de comunidades rurales.

La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural destacó que estos resultados son reflejo del esfuerzo de las y los productores del país, quienes, con su trabajo diario, continúan garantizando la producción de alimentos y el crecimiento de un sector estratégico para México.

El campo crece, resiste y alimenta. Y hoy, más que nunca, lidera el ritmo de la economía nacional.