
CUBA LLORA LA MUERTE DE 32 SOLDADOS TRAS ATAQUE ESTADOUNIDENSE A VENEZUELA QUE RESULTÓ EN LA CAPTURA DE MADURO
Con profundo dolor, el presidente de la República de Cuba, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, anunció la muerte de 32 militares cubanos que perdieron la vida durante el ataque militar perpetrado por fuerzas de Estados Unidos en Venezuela en la madrugada del 3 de enero de 2026, en el marco de una operación que culminó con la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa Cilia
En un decreto presidencial, Díaz-Canel recordó los artículos constitucionales bajo los cuales se basó su decisión y destacó que los cubanos caídos “cumplieron dignamente con su deber” y opusieron “férrea resistencia” frente a lo que calificó de “criminal ataque” del gobierno de Estados Unidos contra la hermana República Bolivariana de Venezuela. El gobierno cubano ha declarado dos días de duelo nacional para honrar su memoria.
El ataque, denominado por el alto mando estadounidense como “Operación Determinación Absoluta”, incluyó bombardeos en Caracas y otros puntos del territorio venezolano, así como una incursión para capturar a Maduro y su esposa, quienes fueron trasladados a Nueva York, donde enfrentan cargos por narcoterrorismo y conspiración para importar cocaína ante una corte federal estadounidense.
Según informes internacionales, la operación comenzó alrededor de las 02:00 horas locales, cuando se escucharon múltiples explosiones y sobrevuelos de aeronaves en Caracas, en áreas como La Carlota y Fuerte Tiuna, y se reportaron cortes de electricidad en zonas del sur de la capital.
El Departamento de Estado de Estados Unidos, liderado por el secretario Marco Rubio, ha defendido la operación como una acción necesaria para capturar a Maduro, acusado desde 2020 de delitos graves, incluidos narcoterrorismo y corrupción. Rubio afirmó que la administración estadounidense busca “una transición segura” en Venezuela y ha vinculado la caída de Maduro con la posibilidad de presionar a otros gobiernos aliados, como el de Cuba, aunque ha negado planes de invasión directa de la isla caribeña.
Reacciones internacionales han sido diversas y marcadas por la polarización. Países de América Latina expresan preocupación por la intervención militar de Estados Unidos, mientras organizaciones y partidos políticos alrededor del mundo han condenado lo que consideran una violación de la soberanía venezolana. En Cuba, Díaz-Canel calificó el operativo de “terrorismo de Estado” y exigió la condena global de la comunidad internacional.
En Venezuela, tras la captura de Maduro, la vicepresidenta Delcy Rodríguez fue proclamada presidenta interina conforme a la Constitución venezolana, aunque su gobierno lucha por consolidar control político y demanda pruebas de vida de Maduro y Flores, cuya detención ha agudizado la crisis institucional en el país sudamericano.
La tragedia de los soldados cubanos ha reavivado la histórica y estrecha alianza entre Cuba y Venezuela, y plantea un futuro incierto para las relaciones regionales y el destino de los vínculos energéticos y políticos que durante años han unido a ambos países en medio de tensiones geopolíticas crecientes.







