
México activa descargas de agua a EU por tratado de 1944
México sumó un nuevo frente a la ya cargada relación bilateral con Estados Unidos: el cumplimiento del Tratado de Aguas de 1944, en un contexto de sequías, presión agrícola en Texas y tensión política en año preelectoral del vecino del norte.
El Gobierno mexicano comenzará descargas para reducir un déficit acumulado que ronda los 986 millones de metros cúbicos, mientras Washington celebró el acuerdo para liberar 249 millones de metros cúbicos desde esta semana.
La discusión no es solo técnica: se inserta en una agenda que ya incluye seguridad, migración, comercio y la revisión del TMEC rumbo a 2026, por lo que cualquier incumplimiento podría traducirse en costos políticos y económicos inmediatos.
En Palacio Nacional se sostiene que el tratado es favorable a México en términos globales —por el intercambio con el río Colorado— y que no se contempla renegociarlo, pero también se remarcó el límite: no comprometer consumo humano ni dejar sin agua a productores mexicanos.
La señal del día fue clara: se busca despresurizar la coyuntura con entregas graduales y un plan binacional por cerrar antes del 31 de enero de 2026, con la mirada puesta en evitar una escalada que contamine otros temas de la relación.







